27 de enero de 2026

Transpirar la camiseta es la única alternativa posible

 

Estamos transitando los últimos días de enero. Este tramo inicial se hace un poco cuesta arriba, y a decir verdad, la ola de calor tampoco ayuda. Pero si tenemos presente esas palabras de esperanza y buenos augurios que decíamos al comienzo de este ciclo, podremos tener una perspectiva más amplia. Como les estaba diciendo, me da la impresión de que este mes no se termina nunca, pero cuando lleguemos a la última hoja del calendario y nos toque arrancar febrero, vamos a notar que todo transcurre con más rapidez. Por supuesto, se trata de una valoración subjetiva: Todos los días tienen las mismas horas, más allá del período que pretendamos analizar. No es posible imaginar un tiempo de descuento como sucede en un partido de fútbol. 


Lo más complicado es mantener un equilibrio, aunque a muchos les parezca una tontería. Cualquiera puede tener una reacción desmedida, y ello no traería ninguna consecuencia, si no fuera porque nuestro comportamiento está dirigido hacia un determinado entorno. Tener conciencia de esto nos permite pasar por un filtro o un tamiz aquello que vamos a decir, para alcanzar un grado de comunicación más efectivo. Si nos ponemos violentos o agresivos, vamos a recibir una respuesta del mismo tenor, que irá escalando cada vez más, en parte porque nadie quiere dar el brazo a torcer o admitir públicamente que está equivocado. Para que quede más claro, podemos pensar al revés. Es decir, que seamos nosotros los depositarios de un mensaje lleno de bronca o resentimiento. Más allá de que lo juzguemos inmerecido, nos toca absorber una reacción totalmente extemporánea, y en lugar de preguntar a nuestro interlocutor los motivos, lo único que se nos ocurre hacer es redoblar la apuesta. Obviamente, nada justifica una situación de maltrato, lo que digo es que si seguimos la corriente, las cosas no van a terminar bien.


Creo que, por esa razón, es bueno que tengamos presente aquello que nos propusimos al comienzo del año. En mi caso, soy consciente de eso, porque lo escribí con claridad y cada vez que me embargan las dudas y la indecisión lo sigo sosteniendo. Más adelante se verá si lo pude lograr o no. Es importante hacer la salvedad de los sucesos imprevistos, que no constituyen un dato menor: En líneas generales, uno supone que tiene la sartén por el mango, pero debemos reconocer que hay cuestiones que escapan a nuestra responsabilidad.


Poner un límite nos otorga más chances para despejar el caminos de presiones o condicionamientos. No tiene ningún sentido engañarnos a nosotros mismos. Si tenemos la expectativa de alcanzar la longevidad, lo menos que podemos pedir es llegar a la vejez con la tranquilidad de saber que todo lo que hicimos no ha sido en vano, más allá de las limitaciones que cada cual pueda tener en cuanto al dinero u otras variables.


Hoy hice el primer programa de TV de la temporada, y para mí significó mucho arrancar con el pie derecho. Cuando uno no irradia confianza y actitud, el público percibe esa falta de convicción, más que uno intente disimularlo. La audiencia que esperamos alcanzar se sustenta en la credibilidad. La gente que te escucha en la radio o te mira en la tele lo hace porque confía en que vos tenés algo que vale la pena decir. Es un punto a favor contar con un invitado que valora la oportunidad que le das de participar de una entrevista. Yo nunca me dejo llevar por la vanidad, ni me ubico en un pedestal. Puede que en algún punto tenga más posibilidades que el resto, pero en todo caso, yo destino ese capital a lograr un mejor resultado. El espacio televisivo, como cualquier otro, no representa mucho si vos no lo aprovechás para marcar la diferencia. Con el auge de las nuevas tecnologías, no sé cuántas personas continúan consumiendo los medios de comunicación tradicionales. Pero eso también es consecuencia de la escasa producción que se puede advertir en los formatos actuales, sobre todo en los canales de aire. Lo que yo busco en cada nueva emisión es generar un clima distendido con el invitado, me parece un factor clave para que la conversación transite con fluidez. Es verdad que hay un desgaste que proviene de los años anteriores, pero en cada comienzo de temporada hay que dejar todo en la cancha.


No puedo saber lo que sucederá dentro de dos o tres meses, lo que sí puedo afirmar es que la buena vibra se contagia. Cualquiera que haga su laburo a desgano termina padeciéndolo más, y a esta altura de mi vida, lo único que pido es disfrutar del viaje. Voy a trabajar hasta que llegue mi jubilación, pero si puedo sentirme a gusto con lo que hago, no voy a renunciar a esa aspiración. Si tuviera 20 años, estaría dispuesto a comenzar desde cero sin demasiados rodeos. Lo cual es lógico, porque a esa edad uno tiene todo por delante, las ilusiones permanecen intactas, estás en el mejor momento de la vida. Bueno, aunque ya haya dejado atrás mi juventud y sea más cauteloso, puedo ver con mayor claridad qué es lo que quiero hacer, precisamente porque no me sobra el tiempo, y mis prioridades deben ser una brújula que me indique hacia dónde seguir. En cuanto a los riesgos, siempre están presentes, a cualquier edad. El temor a lo desconocido nos bloquea, nos llena de incertidumbre, nos provoca una inquietud que es muy difícil de morigerar. Pero si aprendemos a aceptar que debemos librar una batalla todos los días, vamos a incorporar esa dosis de lucha y perseverancia con más naturalidad. Si no tuviéramos ese combustible que nos impulsa a continuar detrás de la trinchera, todo lo que hoy conocemos y damos por sentado sería objeto de debate y discusión. Por eso es necesario reforzar las creencias que alimenten ese fuego sagrado y que nos lleven a construir el futuro que soñamos. Ojo con esto, porque es lo único que nos sostiene. Nadie quiere ver cómo se baja el telón antes de que llegue el final de la función. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

21 de enero de 2026

Mitad de semana, pensando en el futuro de la ciudad

 

Miércoles 21 en la ciudad. La semana arrancó con una jornada bastante fresca, hubo temperaturas muy bajas por la mañana (entre 10 y 15 grados), un fenómeno poco frecuente en pleno verano. Con el transcurso de los días, el termómetro fue subiendo, y crece la amenaza de una nueva ola de calor. Desde un análisis objetivo, podríamos afirmar que quizás este verano no sea muy diferente a los anteriores. Pero debemos entender que el cambio está en uno mismo, más allá de que algunos hayan salido a vacacionar y otros continúen estoicamente con la rutina del año pasado. Finalmente, la semana próxima voy a reanudar el programa de tele, será la séptima temporada en el aire, lo cual siempre representa un gran desafío a nivel personal. El principal objetivo es brindar a la audiencia la posibilidad de conocer la silenciosa labor que realizan muchos vecinos. Por supuesto, otro aspecto en el que debo trabajar es en renovar la grilla, para tener la participación de invitados que no hayan estado antes. No es tan fácil como parece, porque el formato sigue siendo el mismo, y a veces se complica lograr el resultado que uno espera. Pero este es el momento de hacer un mayor esfuerzo, precisamente porque en esta época muchos se han tomado un descanso y cuentan con una mayor disponibilidad horaria. 


Tenía la posibilidad de empezar un poco más más tarde, a partir de febrero, como fue en 2025, pero ello no hace a la diferencia, creo que lo importante es generar un buen clima en el estudio para que la gente se sienta cómoda y distendida. Si algo no sale bien, se puede editar, esa es la ventaja que ofrece un programa grabado. No obstante, en alguna ocasión estaría bueno pensar en salir en vivo, o en hacer un programa especial si la situación lo amerita. Lo que no quisiera que pasara es tener que renegar otra vez con los horarios de grabación, o lidiar con imponderables que nunca faltan, pero que no te predisponen de la mejor manera. Uno se da cuenta enseguida cuando la entrevista fluye, porque ni vos ni el invitado están mirando el reloj, la charla es amena, e incluso quedan temas pendientes porque no alcanzó el tiempo. Yo prefiero eso, antes que tener que remarla para poder cumplir con una duración de 40 o 45 minutos que parecen no llegar nunca.


El año pasado invité a varios referentes políticos porque tuvimos elecciones y estábamos en una coyuntura propicia para hacerlo, pero obviamente, en ese aspecto, este año será más tranquilo, es una etapa de transición donde los intereses del público son diferentes. Sea como fuere, para mí la prioridad siempre estuvo en dar a conocer historias de lobenses solidarios, porque si hay algo que me hace creer que no todo está perdido, es labor de tantos conciudadanos de bajo perfil que siguen apostando por una sociedad mejor. Donde no llega el Estado, por desidia o por indiferencia, ellos vienen a suplir esas carencias. Si no hubiera necesidades, no habría motivos para que existan merenderos, o colectas para asistir a alguien que requiere una intervención médica de alta complejidad. Por eso, creo que desde los medios podemos dar una mano brindando difusión a los festivales o eventos que se organizan para recaudar fondos. Después cada uno decidirá si quiere colaborar o no.


En fin, si hay algo que puedo rescatar, es que se ha reactivado la agenda. A partir de hoy, tengo casi todos los días ocupados. Conseguí gestionar algunas entrevistas con funcionarios municipales, y la idea es que esos encuentros sirvan para evacuar las dudas y consultas que la mayoría de los lectores suele tener. Más allá de lo que cada uno piense, todo lo que me permita sumar material a la producción periodística es bienvenido. No siempre se da la ocasión de hablar mano a mano con una determinada autoridad política. Por ese motivo, creo que es conveniente llevar anotadas algunas preguntas que se vayan a hacer, porque de lo contrario la conversación puede terminar en cualquier lado y lo único que se logrará es desperdiciar una oportunidad casi sin darnos cuenta. 


En lo que respecta al turismo, Lobos se va posicionando a nivel regional, pero todavía queda mucho por hacer. En los últimos años, el mayor porcentaje de visitantes provino del Gran Buenos Aires, pero como el servicio ferroviario no está funcionando, ha habido una merma de ese segmento de la población, que por lo general iba a la Laguna a pescar o a pasar el día y regresaba en el mismo tren del que había partido. La ausencia de trenes no sólo trae consigo estos efectos colaterales, sino que también nos provoca una gran incertidumbre. Estamos cada vez más incomunicados, yo no sé si el ferrocarril sigue siendo un emblema de progreso, pero con los millones que se han gastado en la renovación y reparación de las vías, lo menos que se puede esperar es que las formaciones puedan hacer su recorrido a una velocidad crucero, para que los pasajeros puedan llegar a destino en un plazo razonable. Para pensar seriamente en Lobos como un pueblo turístico, es necesario que sus habitantes sepan cómo tratar a quienes nos visitan, de forma tal que se sientan a gusto y tengan el deseo de volver en un futuro. Entre otras cosas, hay que ofrecer precios competitivos, y sumar espectáculos gratuitos que fomenten una estadía larga. Por lo tanto, si queremos que los turistas elijan nuestra ciudad, tenemos que brindarles una variedad de recursos que puedan adaptarse a todos los bolsillos y presupuestos, tanto a los más “gasoleros” como al Premium que se va a pernoctar en un Spa. Es un tema que siempre me resulta interesante de abordar, porque si realmente nos desvela alcanzar un despegue definitivo, resulta fundamental que seamos conscientes de nuestras fortalezas y limitaciones. Nada se construye desde la improvisación. Ser buenos anfitriones es un factor clave para que el visitante no sienta que alguien le está metiendo la mano en el bolsillo, y eso es apenas el comienzo. Ya habrá novedades para este boletín. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

 

17 de enero de 2026

Una segunda quincena que arranca con dudas e interrogantes

 

Ya entramos en la segunda quincena de enero. Por lo general, tengo la percepción de que el tiempo pasa demasiado rápido, aunque en este caso no sé si ha sido así. El primer mes siempre parece ser un poco más largo, hasta que uno se va acostumbrando al trajín cotidiano. Todavía no hay muchas noticias para cubrir, pero tengo la expectativa de que todo comience a reactivarse en los próximos días. Mientras tanto, estoy empezando a hacer notas o entrevistas, porque es lo que me permite tener material que surge de una producción periodística propia. Por otra parte, es una buena ocasión para ir armando una grilla de invitados, pensando en el regreso del programa de tele, que estimo que podrá darse a partir de febrero. No he hablado aún con la gente del canal, pero si tenemos en cuenta cómo fue el inicio de las temporadas anteriores, sería un buen momento para arrancar con el séptimo capítulo de este ciclo.


El Dakar finalizó hoy. A pesar de algunos contratiempos, el lobense Manu Andújar tuvo una buena participación durante la competencia. La gente lo banca y lo apoya porque es un joven con mucho futuro, y que siempre lleva bien el alto el nombre de nuestra ciudad. Tuve la oportunidad de hablar dos o tres veces con él y me dejó una excelente impresión. Ojalá que pueda conseguir todos los logros que se proponga, es un piloto con una gran proyección. Los grandes medios no les  han dado mucha bola al rally, pese a que han competido muchos argentinos en esta edición. La información más confiable la han brindado los portales dedicados al automovilismo, como Carburando o Campeones. Correr en el medio del desierto no es para cualquiera, se trata de una competencia muy exigente. Luego de que eliminaran la categoría de cuatriciclos, en la cual consiguió dos títulos, Manu siguió participando, y eso es muy alentador.


Aquellos que tenemos el hábito de ver fútbol por TV, nos encontramos con que los partidos de verano se disputan en su mayoría en Uruguay, a diferencia de lo que históricamente fueron los amistosos en Mar del Plata. Si no tenés un servicio Premium, tampoco los podés encontrar fácilmente en la pantalla. De todos modos, el torneo oficial comienza el 22 de enero, así que veremos si Boquita levanta cabeza y nos puede dar la alegría de un nuevo título. Como podrán comprobar, me conformo con poco.


Este año tenemos la gran cita del Mundial, que tendrá la particularidad de celebrarse en tres países diferentes: México, EE. UU., y Canadá. Cada nuevo Campeonato van agregando boludeces, que tienen como única finalidad recaudar más y ampliar la oferta de destinos exóticos, como lo fue Qatar en 2022. Nunca fui muy fanático del fútbol, pero prefiero ver un buen partido en directo antes que un programa de chimentos, de eso no hay dudas. La televisión de verano no brinda grandes producciones. Hay muchas “latas” (El Chavo, El Agente 86, La Familia Ingalls), y la única alternativa que uno tiene para levantar un poco la puntería son los servicios de streaming, que por supuesto tienen un costo que no tengo interés en afrontar.


En la temporada estival los cortes de luz se dan con más frecuencia, ya hemos tenido dos o tres interrupciones del servicio en los primeros días del año, y eso es una señal clara de una falta de inversión y planificación. La demanda de energía se incrementa, y el resultado anunciado es el colapso de la red. Lo único que tengo para paliar esa situación es una radio a pilas, que sin dudas te salva de permanecer ajeno a lo que está sucediendo.


Una de las noticias más impactantes hasta el momento es del plano internacional, y tiene que ver con la invasión de los yanquis a Venezuela para capturar a Maduro y asumir el control del país. No debe ser fácil para los venezolanos atravesar una transición de gran debilidad institucional. La voracidad expansionista e imperialista que ha mostrado la presidencia de Trump no tiene precedentes, ya que los anteriores mandatarios por lo menos se ocupaban de ser más sutiles y mantener las formas en su afán intervencionista en el Continente. Obama, Biden, o el propio Bill Clinton, no tenían su agenda de política exterior pensando en pisar la cabeza de los líderes de Latinoamérica que tuvieran tendencias socialistas o de izquierda. Todo este rollo de que quieren apoderarse de Groenlandia parece una locura, pero no me sorprendería que estén dispuestos a hacer un desembarco para lograr ese cometido. Aun así, un ataque de esa magnitud sería más difícil de justificar que el perpetrado en el país caribeño. 


Todas las sospechas que el común de la gente tenía respecto del codiciado recurso del petróleo terminaron de confirmarse cuando quedó en claro que Venezuela se ha convertido en el principal proveedor para el mercado yanqui. Es una incógnita qué pasará con Cuba, pero no es un objetivo geopolítico de interés para ellos porque la isla no tiene grandes recursos naturales. Trump se comporta como un demente, una persona con su nivel de megalomanía totalmente desquiciado. Cuesta creer que sea el presidente de la primera potencia mundial. Al igual que Milei, no se caracteriza por ejercer la diplomacia, y en los últimos años han llegado al poder en todo el hemisferio líderes que se distinguen por pertenecer ideológicamente a la derecha. Esto rompe con el paradigma que uno ya conocía post 2001 y que estaba más vinculado a la centroizquierda en el Cono Sur. Y no vendría mal analizar las causas de este fenómeno. El desencanto del electorado es lo que facilita la irrupción de estos personajes en la política. Analizando la marcha de la economía argentina, se puede entender este viraje. Décadas de inflación altísima. Una carga impositiva asfixiante. Pobreza y desempleo creciente. El dólar sin control. Falta de inversión privada. Y podríamos seguir enumerando. Lo que sí es cierto, es que los libertarios no han brindado ninguna solución a estas variables. La inflación bajó, pero aun así está entre las más altas del mundo. Y más allá de las mediciones que hace el INDEC, los precios al consumidor siguen subiendo, superando holgadamente el 32 % interanual. Podemos tomar como ejemplo los alquileres, o las tarifas del transporte público. Es un combo explosivo, con aumentos de casi el 70 %. Pensá en cuánta plata se te va todos los meses en pagar el alquiler de tu vivienda y tomar un colectivo para llegar al trabajo. Eso sin contar la comida, los impuestos, y otros gastos corrientes.


Si comparamos a Milei con Macri, por ejemplo, llegaríamos a la conclusión de que el Peluca es más audaz. Y eso es lo que lo sostiene. Llegó para arrasar con todo: Discapacitados, jubilados, minorías sexuales. Si la recesión se agudiza, la consecuencia más inmediata es que muchos que todavía lo bancan le retirarán su apoyo. Supo hacer buenas migas con el campo y con varios sectores del empresariado. Los principales medios de comunicación ni siquiera ocultan sus relaciones carnales con este experimento que ha sumido al país en una volatilidad creciente. Como ya mencionamos, después del colapso de 2001, era lógico que la futura clase política argentina oscilara hacia la izquierda. Claro que, probablemente, hablar en términos de izquierda o derecha suene anacrónico, porque no es suficiente para entender este fenómeno. 


El kirchnerismo tuvo muchos puntos discutibles a lo largo de casi 20 años, pero eso no significa que lo que vino después merezca obtener un respaldo incondicional. Si cualquiera que asuma entendiera que la principal preocupación de la gente es la economía, estaría más cerca de forjar un vínculo con la ciudadanía. Lo que estamos viendo ahora es el resultado de varios años de frustraciones y descontento. Como ya hubo elecciones en 2025, lo único que podemos hacer ahora es esperar hasta 2027, para reflexionar si es necesario dar un nuevo golpe de timón, y votar en consecuencia. En el tiempo que resta para llegar a ese período, pueden pasar muchas cosas que terminen provocando una agitación social. Recordemos que en septiembre del año pasado, hubo una corrida cambiaria que se tradujo en una suba incontenible del dólar y del riesgo país. Milei pudo zafar cuando fue a pedirle la escupidera a su “amigo” Trump, pero ningún favor es gratis. Tampoco lo es la intervención del Tesoro de EE. UU. en el mercado de divisas. Con los resultados de 2025 todavía frescos en la memoria colectiva, sólo nos queda pensar que al finalizar su mandato, Milei puede obtener un apoyo que priorice un frágil estabilidad económica y el posicionamiento a nivel regional, a costa del desmantelamiento del Estado tal como lo conocíamos. Este año será decisivo en la consideración pública para imaginar un escenario en el cual el niño rebelde del culo del mundo pueda alcanzar una reelección. Así que sólo nos resta esperar, ya no como protagonistas, sino como pacientes involuntarios de una cirugía mayor sin anestesia. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

14 de enero de 2026

Con la panza llena, es fácil romantizar cada aspecto de la vida (Parte 1)

 

En la vida no siempre uno obtiene lo que merece, o lo que cree merecer. Seguramente, quien esté leyendo esto alguna vez se habrá preguntado “por qué me tocó esto a mí”. Ya desde el vamos, cargamos con una mochila muy pesada, y no podemos evitar ver cómo otra gente parece haber sido bendecida por el destino. Llega una etapa en la cual nos acostumbramos a tomar decisiones bajo presión, con muy pocas alternativas disponibles, y ni siquiera estamos convencidos de haber elegido la opción correcta. Como no tenés muchas cartas en el mazo, lo único que podés pensar es en minimizar el impacto. Es decir, lo que conocemos como el mal menor. Nunca me interesó compararme con los demás, pero sí me llama la atención ver cómo otras personas pueden resolver con mayor criterio muchos de los escollos que se les presentan. Hay gente que ha debido atravesar por muchas pérdidas, por duelos que no dan tregua, y se hace cuesta arriba seguir adelante y levantar vuelo otra vez. Pese a todo, tienen la capacidad de dar vuelta de página y continuar con sus vidas. Probablemente tenga que ver con la resiliencia, no lo sé. Podemos imaginar que a dos sujetos les presentan una misma situación problemática, y que deben decidir rápidamente, como si se tratara de un ejercicio matemático. Cada uno lo resolverá a su modo, con las herramientas que tenga a mano, con su propio criterio, y poniendo en contexto sus creencias y valores, que pueden ser totalmente opuestas entre una persona y otra. Si tenemos en cuenta todos esos factores, estamos en condiciones de comprender mejor por qué hay gente que tiene más capacidad de afrontar y sobrellevar sus problemas.


Imaginate a alguien que le tocó padecer una discapacidad congénita. No vamos a entrar en detalles porque no es necesario, pero esa persona se habrá interpelado más de una vez, por qué le tocó nacer con esas limitaciones. Hay casos de figuras muy talentosas que desde que salieron del vientre materno tuvieron que convivir con ceguera o hipoacusia, por citar dos ejemplos aleatorios. La sociedad sigue siendo muy desigual, porque todo lo que fue creado (edificios, calles, automóviles, oficinas, etc) no fue pensado para atender problemáticas que piden a gritos una mayor inclusión. Pero, para no irnos de tema, podemos decir que es muy difícil crecer en un contexto de escasas oportunidades hacia las personas con capacidades diferentes. Obviamente, nadie se merece esto. Vivimos con la falsa ilusión de que se nos recompensará por nuestras acciones, o que vamos a recibir lo que creemos que nos corresponde. Pero nunca es así. Si vos actuás de determinada manera, ese proceder tiene que ser lo que vos considerás que es correcto, y esa es la única tranquilidad que vas a tener en tu conciencia. No hay mucho más bajo el sol.


En la cultura occidental, si vos supuestamente te esforzás, trabajás duro, y te preocupás por adquirir nuevos conocimientos, vas a progresar. Bueno, no siempre es así, de lo contrario, no habría ingenieros o arquitectos manejando un taxi. Los que llegan a triunfar son una ínfima parte de todos los que tenían aptitudes para seguir en carrera. En el cine comercial, en la industria del entretenimiento, las historias de “perdedores” no venden. Nadie paga una entrada para ver en la pantalla a un tipo que es un desastre, un fracaso tras otro para los estándares de las ficciones de Hollywood. No abundan las películas que muestren a alcohólicos, ludópatas o drogadictos. Y en el caso de que los muestren, es porque se trata de una historia de redención. Al cabo de 90 minutos de proyección, el tipo se recupera, forma una familia, se compra un auto y una linda casa. El sueño americano al palo. En las series, es raro que aparezca un personaje que apenas llega a fin de mes, o que lo desalojan porque no puede pagar el alquiler. Podemos mencionar a Seinfeld o Friends. Están todo el tiempo al pedo, tomando café o hablando boludeces. La vida real no es así. Si tenemos que echarle agua al shampoo para que nos rinda más, imagínate lo lejos que estamos de hacer filosofía barata en una mesa de café.


Creo que una forma de ser más felices es aprender a aceptar lo que nos toca en suerte. Vivir con eso, sin la envidia que nos provoca mirar el entorno, quizás porque siempre vas a encontrar a alguien que –en apariencia- está mejor que vos. Y no hablo solamente de guita. Hay determinadas personas que tienen bien en claro lo que quieren y que no pierden de vista ese objetivo. Es un punto a favor: Si vos sabés lo que querés, ya tenés buena parte del problema resuelto.


Cuando sos adolescente, todavía no sabés qué dirección hay que seguir, vas casi en piloto automático. Muchos pibes tienen que laburar a una corta edad, otros son mantenidos por sus padres hasta que llegan a la adultez, cuando ya pueden pagar sus propios gastos e independizarse. Por eso, yo no sé si sirve de algo darnos rosca con lo que “merecemos”. Nadie merece morir solo en la cama de un hospital, nadie se merece atravesar por una enfermedad terminal y que los médicos le digan que ya no hay más nada que hacer. Dejémonos de joder. Si entendemos que nuestro tiempo es limitado, y que ya no nos queda mucho hilo en el carretel, podemos comprender la inutilidad de romantizar pavadas que están ligadas a una literatura de autoayuda barata. ¿Nunca te pusiste a pensar lo paradójico del mundo en que vivimos? Cada vez hay más nutricionistas que te educar para mejorar tu alimentación, mientras hay gente que no tiene recursos ni para recibir un plato de comida por día. ¿A vos te parece que los habitantes de Etiopía o de Zimbabue se van a sentir mejor por leer a Bucay o a Rolón? Ellos luchan por sobrevivir. Reciben toda la basura de los países industrializados y tienen que vivir con eso. Los fardos de ropa usada que descartan los yanquis y europeos van a parar allí. Todo esto nos hace pensar lo siguiente: Nunca creas que si conseguiste algo es porque te lo merecés. Por supuesto, quizás tenga algo que ver con tu esfuerzo, pero si podemos surfear con lo azaroso y causal, y aprender que es parte del viaje, nos vamos a sentir liberados de cumplir con los mandatos y expectativas. Nos estamos viendo pronto. Punto final.    

 

 

 

12 de enero de 2026

El futuro llegó hace rato

 

Una de las últimas notas que escribí para el portal de noticias tiene que ver con el Hospital, y el sistema de turnos web que fue implementado hace unos meses. Para reservar una consulta, se puede ingresar a una página de la Provincia, o bien descargar una aplicación en el celular. Lo cierto es que no es tan sencillo como parece, y los lectores que comentaron la noticia, en su mayoría, expresaron su disconformidad. Esta modalidad fue dispuesta por la Gobernación, no por el nosocomio en particular, ya que muchos centros de salud de la zona ya la han adoptado. Lo que sí podemos decir, es que se va reemplazando a todo nivel la atención presencial, no sólo en lo que respecta a la salud pública, sino también en otras dependencias provinciales. Uno de los reclamos tiene que ver con el acceso a la tecnología. Aquellas personas mayores que utilizan un dispositivo antiguo, seguramente tendrán más complicaciones para validar su identidad, o todos los pasos que se requieren antes de elegir su turno. Si hacemos la salvedad de que no fue una decisión unilateral del Hospital, podemos ser más contemplativos y no cargar las tintas ante este proceso irreversible del cual vamos siendo testigos. Desde hace varios años, las facturas de luz y gas se envían por mail, y si el usuario desea tenerlas en soporte papel, deberá imprimirlas. Con la ganancia millonaria que tienen las empresas, no implica una erogación significativa que se sigan enviando a los usuarios como era antes. El argumento que suelen esgrimir tiene que ver con el Medio Ambiente, y el supuesto perjuicio que representa la impresión de papel. Pero estamos hablando de una hoja mensual o bimestral por cada cliente, no es algo que requiera la utilización de muchas páginas. Pero no sólo eso: Los trámites para la titularidad de un servicio, darlo de baja, o lo que fuere, también hay que hacerlos online. En la sucursal de estas empresas, hay empleados que no se sabe bien qué hacen, porque si se ha reemplazado la atención al público por una automatización de los procesos, no queda bien en claro en qué casos sí se debe concurrir a la oficina, ni siquiera se toman los reclamos si el titular recibe una boleta por un monto que juzga excesivo. 


En el Hospital, hay empleados que se dedican exclusivamente a atender la turnera. Pero como el trámite se realiza por Internet, sólo atienden las especialidades que han quedado afuera de esta nueva modalidad, o aquellas de demanda espontánea. En lugar de tener que renegar porque la página nos informa que ya no hay más cupos, si uno fuera atendido por ventanilla, al menos habría alguien que nos podría informar cuando volver a consultar si se ha liberado un turno. También existe la posibilidad de tramitarlos por WhatsApp, pero por lo que he hablado con algunos pacientes, esa alternativa sólo es válida para muy pocos profesionales, y la mayor parte de las consultas deben hacerse de forma virtual. Es frustrante tener que ingresar varias veces a la página sin que nadie nos diga una fecha estimada para poder acceder a una consulta. No obstante, se recomienda insistir, porque todos los meses hay turnos que se cancelan, y que si no son ocupados por otro usuario, se pierden.


Podríamos preguntarnos qué sucederá en el futuro con los recursos humanos. Las personas que ya han cumplido cierta edad y que se disponen a jubilarse, quizás no sean sustituidas por otras, sino que la tarea que ellos realizaban será reemplazada por la Inteligencia Artificial. Es decir, un bot o un asistente virtual con el cual tendremos la posibilidad de chatear para que nos vaya guiando en un sitio o aplicación, según el trámite que queramos hacer. ¿Y qué pasa si ninguna de las opciones disponibles tiene que ver con nuestras necesidades? ¿Cómo explicarle a una máquina que no razona, sino que está acostumbrada a solucionar todo con un menú de alternativas limitadas que fueron concebidas por algún programador que diseñó el software? Cuando llamás a algún 0 800 y recibís una respuesta automática, te dice “presione 1”, o “presione 2”, en función de lo que se supone que vos estás buscando, y en ese menú, la opción para elegir que te atienda un operador, aparece casi como en último lugar. Más de una vez, en el cine o en la industria del entretenimiento, se ha fantaseado con computadoras o tecnología que pueda procesar datos y tomar decisiones como los humanos. Pero nunca estuvimos tan cerca como ahora de caer en la alienación por un cúmulo de algoritmos que gobiernan nuestras preferencias e intereses. 


Con la IA, se pueden generar imágenes y videos que tienen la apariencia de ser reales, por eso proliferan en Internet y son compartidas por los usuarios que no pueden discernir entre aquello que fue creado artificialmente y una imagen o fotografía que testimonia un encuentro real entre dos personas, por citar un ejemplo. El procesamiento de datos constituye la principal característica de la IA, y plantea desafíos que tienen que ver con cuestiones éticas. Si una aplicación como Chat GPT tiene la capacitar de redactar cuentos o relatos con mínimos requisitos, en un futuro desaparecerán los escritores, o los compositores. Así, un texto literario, o la letra de una canción, amenazan con sustituir toda autoría humana para convertirse en un resultado ficticio que fue creado por los pocos datos que ingresó un usuario. El chat no te dice si el contenido que comparte con vos está protegido por copyright, pero de algún lado lo sacó, ya que no tiene un cerebro que tenga la capacidad de imaginar, de crear, de escribir una metáfora, o lo que cada uno se le ocurra.


Por supuesto, estos cambios no se dieron de un día para el otro, aunque se aceleraron notablemente con la pandemia de 2020. Los riesgos que representaba la presencialidad en esa coyuntura hicieron que se crearan distintas formas para que un determinado trámite pudiera realizarse a distancia. A partir de ahí, muchas modificaciones que se adoptaron pasaron a formar parte de la vida cotidiana. En algunos comercios, todavía se conservan las mamparas que separan a los clientes del mostrador para evitar posibles contagios. Aplicaciones como Google Meet, que fueron muy utilizadas para dictar clases a distancia, fueron incorporadas en los años sucesivos, y fue así como aprendimos a movernos en los vericuetos de la virtualidad. El impacto que produjo la situación sanitaria en la sociedad fue más profundo de lo que imaginamos, pero eso sería tema de un próximo posteo.


Lo que sí es cierto, es que la Inteligencia Artificial, si no es regulada por alguna legislación, representa un riesgo que pone en jaque la credibilidad de la comunicación. Si cualquiera difunde material creado por IA como si se tratara de información verdadera, chequeada y verificada por humanos, estamos ante un gran fraude. Los chats de IA utilizan datos que procesan de sus archivos para recrear la realidad. No tienen la facultad de pensar, ni de expresar emociones. Su uso se extiende a todo nivel: Entre ellos, podemos mencionar a los estudiantes que recurren a los algoritmos para elaborar monografías o trabajos prácticos. El docente no siempre puede distinguir si ese trabajo que presentaron sus alumnos fue hecho luego de una investigación de fuentes bibliográficas o utilizando alguna aplicación en línea. Hasta Wikipedia ha experimentado una merma en la cantidad de visitas que el sitio recibe, por el auge de la IA, que también propicia la comodidad de buscar cualquier cosa para que el chat responda lo que quiere. Es un buen momento para reflexionar y repensar el uso que hacemos de las nuevas tecnologías, que nos ofrece herramientas para acceder fácilmente a despejar dudas, pero que también siembran un horizonte de confusión, si es que la relación que mantenemos con los chats se torna de una dependencia preocupante. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

7 de enero de 2026

Una voracidad del fisco que no tiene precedentes

 

Llegamos casi al final de la primera semana de enero. Lentamente, la ciudad va recuperando su movimiento habitual, aunque con la impronta del verano. Muchos comercios se tomarán vacaciones a partir de la segunda quincena, una tendencia que pude notar recientemente porque varios de ellos ya han colocado carteles notificando a sus clientes. Hasta ahora, pude hacer las cobranzas de publicidad sin mayores complicaciones, todavía cuesta arrancar, pero lo fundamental es recibir ese dinero para hacer frente a los gastos más urgentes.


Este mes comenzó con la ingrata novedad de que Arba me está reteniendo un 5 % por cada transferencia que recibo a mi cuenta, o por los depósitos que hago. El año pasado, el ente recaudador había anunciado una alícuota similar para aquellos contribuyentes que estuvieran inscriptos en Ingresos Brutos. Pues bien, yo estoy exento de ese impuesto, por lo cual no deberían descontarme nada, lo que pasa es que debo renovar la exención, realizar una nueva Declaración Jurada, y una serie de trámites, ya que ese beneficio caducó en agosto del año pasado. Claro que, si yo no hubiera ido a reclamar, nunca me hubiera enterado de esta situación. El monotributo lo estoy pagando todos los meses sin ninguna demora o retraso. Fui a consultar a un contador, quien me explicó que no sabía con exactitud el motivo de esa retención que me estaba haciendo el Fisco, así que tuve que ir a la oficina de Arba. Fue entonces que me enteré que la eximición de IIBB no se ha renovado desde agosto, a lo cual hay que sumarle que acumulé una deuda durante todos esos meses hasta la fecha. No es un monto importante, pero si yo lo dejo pasar va a incrementarse cada vez más, y no es mi idea que eso suceda. Lo que me toca hacer ahora, es ir nuevamente a la delegación del Ministerio de Trabajo para ver si me restituyen la eximición. Digo nuevamente, porque hoy a la mañana concurrí para realizar el trámite, pero la persona encargada de ello no estaba en la oficina, por lo cual tendré que armarme de paciencia y repetir mi visita hasta que la encuentre y me diga qué documentación debo presentar. Pasó bastante tiempo desde la última vez que fui con todos los papeles, y no recuerdo con precisión cómo lo tenía que hacer, no sé si algo ha cambiado o es siempre igual. En fin, si efectivamente se trató de un error mío por haberme “dormido” y no tener todo en regla en los últimos años, tendré que hacerme cargo. Pero cualquier organismo que tenga acceso a mi facturación anual, podrá comprobar que son valores bajos, propios de un monotributista social. Si pusieran el mismo énfasis en atrapar a los peces gordos, otra sería la historia. Y les podrían sacar más plata que a mí, de eso no tengo dudas.


En el supuesto de que sea posible que todo vuelva a foja cero, hasta que se actualice el padrón de contribuyentes exentos, me seguirán descontando durante todo el mes, por lo cual recién en febrero todo podría volver a la normalidad. Más allá de lo que pueda pasar, la Provincia encontró, con estas retenciones que está aplicando, una forma de hacer caja rápidamente y sin ningún esfuerzo. El anuncio se difundió en septiembre del año pasado, y según lo que se informó en su momento, comenzaría a implementarse a partir de octubre. Sin embargo, me quedé tranquilo porque durante esos últimos meses de 2025 no sufrí ningún descuento, la plata que algunos clientes me transferían a mi cuenta la percibía en su totalidad. Bueno, parece ser que ha dejado de ser así, realmente no he hablado con otros monotributistas para saber si también les ha pasado lo mismo.


Ir a cualquier repartición pública en el verano es particularmente engorroso: Por lo general, si trabajan muchas personas, algunas de ellas se han tomado licencia, y si coincide con ser la que vos tenés que consultar, no queda otra alternativa que esperar a que regrese y se reincorpore en su puesto. Un 5 % puede ser una cifra poco significativa para varios contribuyentes, pero hoy por hoy la mayoría de nosotros utiliza las billeteras virtuales, como Cuenta DNI o BNA+. Es una manera de realizar transacciones sin tener que andar con el efectivo en el bolsillo. Por lo tanto, si por cada operación te sacan ese porcentaje, se convierte en un número considerable que uno podría destinar a lo que quisiera, menos a regalárselo a Arba. En mi caso, tengo mucha gente que está acostumbrada a pagar así, por una cuestión de comodidad, ya que quizás viven lejos o no se manejan con efectivo. Tenemos impuestos muy distorsivos, que atentan contra cualquiera actividad productiva que uno desee emprender. Entre Provincia y Nación, te hacen pedazos. Kicillof se debe haber asegurado una buena tajada para gastar en boludeces con esta nueva alícuota. Algún día tendremos mandatarios que cumplan con su promesa de bajar impuestos, no sé si llegaré a estar vivo para verlo. Pensemos, por ejemplo, en el IVA, que pagamos todos porque está incluido en el precio de cada producto. Tiene una tasa del 21 %, lo cual es altísimo. Si lo redujeran, como se intentó hacer varias veces, sería una forma de que disminuya el valor de los alimentos en las góndolas, y la gente dispondría de más dinero para volcar al consumo. Evidentemente, nos quedamos en el chiquitaje, en la mediocridad, y no hay una política económica que se mantenga en el largo plazo. Es necesario realizar una profunda reforma tributaria, para que los que más facturan sean los que se vean más alcanzados por la voracidad fiscal. Nos estamos viendo pronto, en un nuevo capítulo de este enero que se complica inexplicablemente con las medidas desacertadas de los tecnócratas de turno, que no pueden disimular su apetito por las ganancias ajenas para financiar un nuevo capítulo de emprendimientos faraónicos a espaldas de la ciudadanía. Punto final.

3 de enero de 2026

Ya no sirve de mirar hacia atrás

 

Mañana del sábado 3. La jornada se presentó fresca, con una temperatura inusual para esta época, pero mientras haya ropa de abrigo que uno todavía conserva en el placard, no hay motivos para quejarse. Es un cambio muy drástico, eso sí, porque si recordamos lo que fueron los últimos días de 2025, la ola de calor (la primera de este verano) fue agobiante, con marcas térmicas superiores a los 37 grados. Las primeras noticias del día provinieron del ámbito internacional. Ha sido un tema excluyente la ofensiva desplegada por las fuerzas militares de EE. UU. en Venezuela, en la cual capturaron a Maduro y pusieron en jaque al cerebro del régimen chavista. Más allá de la afinidad que se pueda tener con el modelo socialista venezolano, nadie esperaba una intervención tan agresiva de parte de los yanquis. Evidentemente es trata de una flagrante violación a la autodeterminación de un país soberano.  Veremos cómo sigue el curso de los acontecimientos. 


Dejamos atrás los festejos de Año Nuevo, y nos metemos en los primeros días hábiles que marcan el regreso a la rutina. Este ciclo significa la oportunidad de recorrer un camino que nos invita a empezar de cero. No contar con ningún lastre es una forma de quitarnos una mochila de encima. Para aquellos que pasamos los 40, el tiempo se ha convertido en el valor más preciado. Estamos en una edad en la cual no nos queda margen para tomarnos un “año sabático”. Cada minuto cuenta, porque la apuesta que estamos librando es a todo o nada. Todo lo que no nos salió bien en el año anterior, tiene la oportunidad de florecer en la nueva etapa que recién comienza.


Muchas veces, cuando ya se ha mermado el impulso inicial y volvemos a sujetarnos a la tiranía de las páginas del almanaque, nos damos cuenta de que nos hemos fijado metas muy elevadas, que difícilmente podamos cumplir. Sea como fuere, es mejor que la vara esté alta: los desafíos que cada uno se plantea suelen estar ligados al desarrollo personal. Como mencionaba en una nota anterior, en mi caso creo que puedo lograr el despegue profesional que me hace falta. Sería una manera de poner en valor todos los años que dediqué al periodismo, a consolidar mi propio medio de comunicación, y continuar ofreciendo a los lectores un panorama informativo del acontecer lobense.


Dejé muchas cosas de lado por apostar a este proyecto, pero no me arrepiento, porque creo que resignar algo es la única forma de que esos cambios sean visibles. En el último tramo de 2025 incorporé la página de Instagram, algo que a muchos le parecerá natural para sostener y promocionar el contenido multimedia, pero que yo había puesto en un impasse porque aún me siento más cómodo usando Facebook. Sin embargo, entendí  que ya era tiempo de darle un lugar a las nuevas plataformas. Por supuesto, no estoy diciendo que vaya a ser fácil, y además, uno nunca sabe lo que puede pasar en la Argentina con los avatares de la economía doméstica. No obstante, si hay algo que me dejó una enseñanza, es la necesidad de vivir a pleno cada momento. Planificar nos otorga un contexto de seguridad ante el futuro, pero lo cierto es que, por mucho que hayamos previsto determinadas cosas, debemos acostumbrarnos a lidiar con la adversidad. No tenemos forma de protegernos ante todo lo que nos provoca zozobra e inquietud. Siempre habrá factores que nos den una sensación de vulnerabilidad porque nos sorprendieron con la guardia baja. Es más frecuente de lo que parece, no se puede tener una coraza que nos haga inmunes las 24 horas.

 

Otro aspecto en el que me gustaría avanzar es en el alquiler una casa o departamento que me permita obtener un mayor grado de independencia. Podemos discutir si el valor de un alquiler es un gasto o una inversión, pero en todo caso, lo que está claro es que nos obliga a ser más cautelosos en los gastos que uno tiene todos los meses. Es una suma fija que hay que destinar para asegurarnos un techo donde vivir. Viendo lo que aconsejan muchos en las redes sociales, quizás sería un momento adecuado para ahorrar todo lo que sea posible, pensando siempre en el acceso a un inmueble propio. A pesar de que nunca nadé en la abundancia, durante el 2025 me las pude arreglar con mi ingreso mensual para cubrir mis necesidades. Y para lograr una administración más prolija, es importante tener un control de los gastos diarios, que se pueden disparar sin que nos demos cuenta.


Si hay algo que nunca dejé de hacer, es de expresar mis emociones y sentimientos en cada texto que ustedes han tenido la oportunidad de leer. Sería una carga muy pesada tener que adoptar una determinada personalidad con el solo fin de obtener la aceptación de los demás. Es algo que ni siquiera me saldría bien intentarlo. La gente que forma parte de mi entorno tiene mayor influencia porque yo lo permito y porque ellos se sienten cómodos ocupando ese lugar, no soy una persona muy demandante, y no exijo mucho de ese acompañamiento. Estamos hablando de relaciones humanas, que se van forjando y construyendo desde lo cotidiano. No me considero muy distinto a los demás: Me preocupan las mismas cosas que a la mayoría, y el gran desafío es poder identificar aquellas cuestiones que nos desvelan para que no se conviertan en una carga innecesaria.


Es posible que, al cabo de once o doce meses, me encuentre con que no pude alcanzar el grado de progreso que yo pretendía. Por lo pronto, lo que puedo hacer es continuar poniéndole pilas a lo que ya vengo haciendo. No hay que dar tantas vueltas antes de tomar una decisión, es necesario superar las dudas y temores que nos bloquean. Es la única manera de ser más expeditivo y que el resultado sea el que cada uno está esperando. Si nunca decidís nada, difícilmente uno pueda decir que obtuvo algún avance. Por lo pronto, es crucial que pueda darle continuidad a aquellos hábitos que me hacen bien, como las caminatas y el entrenamiento en el gimnasio. Parece una boludez teniendo en cuenta todo lo que dije antes, pero en el verano hay que sortear aquello que nos da comodidad para focalizar en lo que nos haga sentir bien físicamente. Mente y cuerpo no pueden funcionar disociados. Tengo algunos problemas de salud que requieren de un tratamiento a largo plazo, y lo más atinado es seguir los consejos y recomendaciones de los médicos. No es nada del otro mundo: Simplemente, eso implica aprovechar el tiempo libre para adoptar hábitos saludables. Estamos sujetos a un bombardeo constante de información, con publicaciones y reels donde hablan nutricionistas, entrenadores, motivadores, preparadores físicos, gente que hace coaching. Y si nos ponemos a pensar, no es tan complicado, sólo hace falta tener un convencimiento de lo que se está haciendo. Por ahora, creo que lo más conveniente es pensar en sostener esos hábitos y reformular lo que sea necesario. Y por supuesto, no descuidar el objetivo, porque si le dejamos que avancen la comodidad y la pereza, luego nos costará mucho más esfuerzo reordenar nuestras prioridades. Este año vamos a trabajar duro para que cuando llegue el momento de hacer un balance, tengamos la tranquilidad de haber hecho todo lo que fue posible. Lo demás vendrá por añadidura. Nos estamos viendo pronto, seguramente ya pudiendo aportar algunas definiciones más precisas y concretas. Punto final.

Transpirar la camiseta es la única alternativa posible

  Estamos transitando los últimos días de enero. Este tramo inicial se hace un poco cuesta arriba, y a decir verdad, la ola de calor tampoco...